El amor en 2025: lo queremos todo, pero lo queremos diferente
La semana pasada pedimos a nuestra audiencia en Instagram que reflexionaran sobre el amor, su perspectiva en cuanto a las relaciones actuales y sus demandas a la hora de vincularse a otra persona.
Los resultados de esta pequeña investigación nos han sorprendido y queremos contaros nuestras reflexiones al respecto
Aquí van las 5 claves que hemos descubierto:
1. Deseando amar
Es unánime. A pesar de algunas dificultades y decepciones que detallaremos más adelante, percibimos unas ganas enormes de enamorarse, de tener relaciones intensas, plenas.
¿Cómo queremos que sean estas relaciones? Se buscan conexiones profundas, basadas en el respeto y admiración mutuos. Donde el humor, el sexo, la pasión y el cariño estén muy presentes. Y en las que la confianza, la sinceridad y la honestidad atraviesen el día a día.
Queremos conexiones significativas, incluso estables… duren lo que duren.

2. Nada es para siempre (y está bien así)
Queremos querer, sí, pero somos muy conscientes que el compromiso para toda la vida, tal y como lo entendían nuestros antepasados, ha muerto.
Ahora somos conscientes de que una relación, incluso las más sólidas, pueden no ser a muy largo plazo. Anhelamos conexiones profundas, pero eso ya no significa que veamos todo nuestro futuro al lado de la misma persona.

3. Decidimos estar juntos libremente… y también libremente decidimos separarnos
“Estar solo ya no está tan mal visto” nos comentaba un seguidor. Y es que la presión social por estar en pareja se ha reducido y, además, situaciones como una separación o divorcio se viven con mucha más naturalidad.
De igual modo, las relaciones son por lo general mucho más igualitarias, con menor o nula dependencia económica de las partes. Así, el mantener una relación se fundamenta únicamente en el amor y el deseo de estar juntos.

4. Queremos una relación, pero el mundo no lo pone fácil
Hemos encontrado muchas reflexiones que inciden en la superficialidad que rige las dinámicas de pareja actualmente. Esta realidad se ve directamente impactada por la inestabilidad y hiperactividad que impera en nuestra sociedad.
¿Qué está haciendo que sea tan difícil establecer un vínculo sólido y comprometido? Vemos que cuesta mantener la atención cuando el panorama social, político y económico es tan retador. Además, se hace difícil valorar positivamente nuestra relación si competimos con las vidas perfectas de Instagram. Por no hablar de las tentaciones y lo sencillo que es llevar a cabo una infidelidad.

5. Cuidar la relación y el autocuidado: un equilibrio complicado
El auge de la preocupación por la salud mental y el selfcare (mal entendido) ha traído algunas dificultades en las dinámicas de pareja.
Parece que es complicado encontrar el punto medio priorizarse y cuidar el vínculo, por lo que han emergido múltiples menciones al individualismo, al egoísmo y la falta de tolerancia y respeto como elementos que dinamitan las relaciones.

En definitiva…
El 66% de nuestra audiencia en Instagram nos dijo que “ahora es más difícil comprometerse a largo plazo”. Aunque haya dificultades, como hemos visto, esto no parece significar que no queramos amar y estar en pareja.
Nos encontramos en un momento de transición, de adaptación a nuevos modelos de pareja y de vincularse. Este ajuste trae aparejado complicaciones y dificultades a la hora de ponerlo en práctica en nuestras relaciones. Pero, tras nuestro proceso de escucha, podemos afirmar rotundamente que no se nos ha acabado el amor y las ganas de enamorarnos.