¡Feliz día del padre!

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Tandem Thinking

¡Feliz día del padre!

¡Feliz día del padre! Hemos querido sumarnos a la efeméride del día con una serie de reflexiones sobre qué define a los padres en 2025. 

Hace poco volvimos a preguntar a nuestra audiencia en Instagram sobre el tema. En esta consulta, quisimos indagar en cómo viven su rol los padres y cómo son percibidos por el entorno. Sus aportaciones nos han hecho pensar y queremos presentaros algunas de nuestras conclusiones.  

Por supuesto, confirmamos elementos que ya son casi lugares comunes cuando hablamos de los padres en la actualidad: la mayor presencia en el hogar, el aumento de la corresponsabilidad en la crianzala conexión emocional con los hijos, etc. 

También se hizo referencia a todo el camino que queda por recorrer aún en la igualdad del reparto de tareas (la famosa carga mental) y en la normalización social y laboral de los permisos de paternidad y de la menor disponibilidad paterna.

Pero además de todo esto, han aparecido otras ideas en las que nos apetece detenernos y profundizar. Aquí van: 

La paternidad como deseo, no como meta

Antes, parecía que el deseo de procreación era algo más bien propio de la madre. En el padre, la paternidad se enmarcaba en un constructo mayor, que era el de tener una familia. Así, el tener descendencia formaba parte de un proyecto, algo a conseguir, que casi tenía más que ver con el estatus o las convenciones sociales, que con un anhelo personal.

Ahora vemos mucho deseo en ser padre. Deseo de educar, transmitir, querer. Deseo de engendrar, pero yendo más allá de la voluntad de trascender. Los padres quieren tener un bebé, abrazar a sus hijos, jugar con ellos, disfrutar viéndolos crecer. 

Ese deseo creemos que es muy propio de los padres actuales, que tienen hijos porque, en términos generales, han querido tenerlos. 

Educando con el ejemplo

Decir que ahora se intenta (en general) educar en la igualdad entre mujeres y hombres es una obviedad. Pero nos ha parecido maravilloso leer que muchas mujeres y muchos hombres piensan que en las próximas generaciones esa igualdad estará impregnada en el ADN, porque las niñas y niños la están viendo en sus hogares.

Las niñas y niños actualmente tienen unos padres más corresponsables, más involucrados en las tareas cotidianas, más partícipes en la logística. Además, reciben cariño, cuidado, amor, interés en sus aficiones, etc. Eso, cree nuestra audiencia, hará que cuando estos peques tengan hijos, tendrán la igualdad interiorizada. Y todo el esfuerzo que se hace ahora saldrá de manera natural. Quizá así, se acabe por fin compartiendo de manera real la carga mental de la crianza.

¿Qué es ser un buen padre?

¡Ojo! Podríamos pensar que tenemos la respuesta, pero muchas veces se alaban comportamientos en el padre que son típicos de las madres: presencia, confort, cuidado, cariño, etc. 

Algunos de nuestros seguidores nos han comentado que parece que en esta nueva paternidad el padre no ha acabado de desarrollar un rol propio, algo que defina e individualice su papel en la crianza. ¿Es la meta a alcanzar un reparto totalmente igual de los papeles, de los roles? ¿No sería entonces como tener dos madres?

No tenemos una respuesta clara a este planteamiento, pero nos ha parecido que abre un interrogante hacia el futuro. Quizá en esta evolución de la paternidad todavía queda encontrar esa figura que sustituya el papel de autoridad y sustento que tenía hace años.

¿Podremos en unos años tener unas características claras y diferenciales sobre qué es ser un buen padre?

Nos encantaría que nos ayudarais a seguir reflexionando sobre el tema…

Comment (1)

  1. Pilar

    Es estupendo

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